El sábado 27 de abril a la tarde, después de haber trabajado entre todos en casa para podar los árboles y ordenar el patio, las nenas se fueron a pasar la tarde con la tía y nosotros con Laura fuimos a pasar un rato en el Jardín Botánico de Posadas, en el extremo sur de la costanera, cerca de la rotonda de la avenida Tierra del fuego.
Apenas nos bajamos del auto y ya vimos un pajarito muy esquivo dando vueltas en los árboles cerca de la calle, pero no lo pudimos identificar.
Al entrar al jardín empezamos a escuchar y ver a viejos conocidos, horneros y yerutís. Además de varias aves chicas e inquietas.
Al acercarnos al sector de las canchas de fútbol escuchamos y logramos seguir a una nueva especie para nuestros registros, una hembra del frutero corona amarilla, que pudimos identificar de manera rápida con una guía que Guille le regaló a Agustina, la Guía de Bolsillo de Aves de Iguazú, que tiene los nombres y dibujos de las especies que se pueden observar en la zona de las Cataratas del Iguazú, pero que también sirve para casi toda la provincia. Le pude sacar unas fotos que aparecen en la galería de más abajo.
Después seguimos al sector de la casa del cuidador y pudimos ver a un zorzal colorado, y al seguirlo para sacarle una foto, nos cruzamos con un zorzal chalchalero, otro registro nuevo para nosotros. También vimos torcacitas, mieleros y celestinos además de escuchar el característico sonido del picaflor bronceado.
Yendo más al sur, vimos otra especie nueva, un chinchero chico, al que lo pudimos ver un buen rato, pero sin fotos buenas, ya que las condiciones de luz que había no es muy amiga del autofoco de nuestra cámara. En ese sector también vimos un pajarito muy inquieto, que por el intenso amarillo de la panza y pecho suponemos que era un pitiayumí.
Después de escuchar a varias aves pero no ver a ninguna, decidimos ir hacia el oeste, al encuentro del sol. Al llegar al límite del jardín vimos que se podía salir a una calle, y como por nuestra experiencia siempre logramos ver más desde el borde que desde adentro del monte, con Laura decidimos salir a la misma.
Al salir vimos a un par de carpinteros campestres posados en unos árboles que están en la zona del pajonal entre el jardín y la vieja ruta 12. Al mirar hacia el jardín otra vez, volvió a aparecer el chiquito inquieto, pero otra vez no tuvimos suerte con la identificación ni las fotos. Yendo más adelante en el camino, vimos a unos teros comunes en un sector donde el pasto estaba bajo.
Después de eso volvimos a mirar hacia adentro, y en un árbol alto pegado a la calle volvió a aparecer el chiquito esquivo. Decidido a capturarlo con la cámara, comencé a hacer tomas continúas a la copa del árbol, ¡y al fin pude tenerlo en fotos! El problema ahora era que ¡no lo encontrábamos en la guía! Entonces decidí recurrir al que tiene más experiencia en esto, y mediante una foto de la pantalla de la cámara y el whatsapp, Guille nos confirmó el nombre de nuestro esquivo amiguito, un nuevo registro para nosotros, la tacuarita azul, un ejemplar macho.
Después de eso volvimos a mirar hacia adentro, y en un árbol alto pegado a la calle volvió a aparecer el chiquito esquivo. Decidido a capturarlo con la cámara, comencé a hacer tomas continúas a la copa del árbol, ¡y al fin pude tenerlo en fotos! El problema ahora era que ¡no lo encontrábamos en la guía! Entonces decidí recurrir al que tiene más experiencia en esto, y mediante una foto de la pantalla de la cámara y el whatsapp, Guille nos confirmó el nombre de nuestro esquivo amiguito, un nuevo registro para nosotros, la tacuarita azul, un ejemplar macho.
Después de esto volvimos a ver más torcazas, horneros y benteveos, pero no más que esto ya que el sol ya no aportaba suficiente luz como para definir las formas en los árboles. Juntamos todo con Lau y nos fuimos a tomar unos mates a la costanera.
A continuación les dejo una galería con las mejores fotos del sábado:
No hay comentarios:
Publicar un comentario