Y así fue como preparé mi mochila con los binoculares, la cámara, la Guía de Identificación de Aves, una botella de agua y salí en hacia el acceso oeste de Posadas
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| El recorrido total, casi 18 km. |
En los primeros 5 kilómetros, hasta llegar al puente de la avenida Chacabuco, solo me había cruzado con unas torcacitas comunes, una pareja de jilgueros dorados y un picabuey. Seguí caminando por la costanera, observando la orilla del arroyo a mi derecha y algunas plazas, casas y árboles a mi izquierda, justamente cerca de unas casas pude ver perchando en los cables de energía eléctrica a un grupo de tordos renegridos.
Al pasar el primer puente clausurado al tránsito pude bajar a la orilla, una amplia franja de tierra entre el agua y la cinta asfáltica, pero no tuve mucha suerte, hasta que me acerqué a unos 100 metros del segundo puente, donde empezaban los camalotes, y ahí la cosa se puso interesante.
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| Las islas de camalotes donde vi a la mayoría de las aves. La línea naranja es el recorrido según el GPS del celular. |
Lo primero que vi fue una jacana, y en el apuro por acercarme a sacarle una foto, no vi que había un par más cerca que al verme que me acercaba tan rápido salieron volando asustadas. Eran dos adultos y un juvenil.
Al seguir por la orilla, muy cerca del agua, empezaron a volar muchas aves, que me habían visto mucho antes que yo a ellas, con lo cual fui pensando en una mejor estrategia para poder observarlas y fotografiarlas.
Al llegar al puente, con los binoculares comencé a identificar a varias especies: una gran garza blanca en la isla de camalotes, varias garcitas blancas en la orilla y en otras islitas flotantes de camalote. En la orilla pude ver a un grupo grande de patos cutirí y en el agua a varias pollonas negras, al igual que más jacanas, otra vez adultas y juveniles. Pude sacar buenas fotos de todas estas especies. Al seguir por la orilla pude ver por primera vez a un tero real, ave de la que me sorprendió lo fino de sus largas patas, al igual que el pico negro, fino y largo. Es un lindo animal, muy elegante y esbelto.
Seguí por la orilla y pude ver a un par de teros comunes y un gran grupo de garcitas blancas y patos cutirí tomado sol. En ese momento presté atención a la punta de un poste que sobresalía del agua y pude registrar mi segunda ave inédita del día, un atí. Estuvo todo el momento posado en ese poste, y le pude sacar fotos desde varios ángulos.
Cuando me alejé del camalotal, por la calle de asfalto pude sacarle foto a un biguá que estaba en el agua, y a un pajarito que no pude identificar con certeza hasta ahora pero, por lo que vimos en las fotos con Guille, sospechamos que puede ser un cachilo ceja amarilla o un charlatán, más probablemente éste segundo. La próxima trataré de observarlo más antes de intentar fotografiarlo.
Mientras seguía por el asfalto hacia la otra cabecera del puente de la avenida Chacabuco, miraba a mi derecha, en el pastizal, y a lo lejos divisé algo alto, como una garza, pero caminando en el pasto, con lo cual no pensé dos veces y me bajé del asfalto y empecé a caminar hacia éstas aves. Mientras me acercaba a ellas pude sacar fotos a varios inambúes, que comunmente acá se las llama perdices. A decir verdad vi a algunas y otras tantas me asustaron un par de veces ya que salían volando y "gritando" cuando yo estaba muy cerca de ellas.
Al llegar más cerca de estas "garzas terrestres" pude confirmar mi tercer nuevo registro del día, eran un par de chiflones que andaban hurgando los matorrales. después que les saqué varias fotos me dirijí hacia un árbol de donde venía un canto conocido, eran unos ejemplares de carpintero campestre.
Al volver al asfalto me encontré con un picabuey bastante confiado al cual pude sacarle una muy buena foto. También pude divisar una rapaz volando bastante bajo, pero no la pude fotografiar ni tampoco mirar el tiempo suficiente con los binoculares para poder hacer una identificación 100% correcta, pero parecía ser un aguilucho negro.
Continué caminado hacia el acceso oeste y al llegar a la entrada del puente de la avenida Chacabuco, vi nuevamente a los chiflones, que esta vez estaban posados en las ramas de un árbol seco. Después de fotografiarlas me crucé a un camino de tierra para llegar a un camino que pasa por el costado del aeropuerto, donde el 2 de abril habíamos visto inambúes y cardenales con Laura y mi idea era ver si otra vez podía observar a éstos en la misma zona.
Mientras iba hacia el camino, pude escuchar a 2 aves que se respondían, y al mirar hacia atrás pude ver a los ejemplares de mi cuarto nuevo registro del domingo. En ese momento, Guille hacía de "identificador" mediante la ayuda del celular, ya que se me dificultaba mucho tener la cámara, el binocular y la guía a mano para poder identificar lo que veía. Le mandé una foto de la pantalla de la cámara por whatsapp y al rato me confirmó la especie, era el verdón.
Llegué al camino que tenía pensado ir, pero no había nada ese día. Al volver al asfalto del acceso oeste, a unos 100 metros de donde estaba pude ver perchando a un ave. Me apuré para acercarme y tratar de mejorar la luz para poder identificar qué era. Al llegar más cerca pude corroborar que era una lechuza, al rato Guille me confirmaría que era una lechucita vizcachera. Al ratito de observar a ésta, unos metros más adelante se posó una segunda lechuza. Pude sacar muy buenas fotos de ambas, y de cómo me observaban mientras yo hacía lo mismo con ellas. Fueron mi quinto nuevo registro del domingo.
Cuando empecé mi retorno pensé en hacerlo por donde había llegado pero, por suerte, decidí volver por otro lado y ¡que bien me fue!.
A unos pocos metros del acceso al puente de Chacabuco, me encontré con un halconcito colorado, y más adelante con una calandria grande, a la que le saqué una linda foto perchando en unas ramas de un arbusto seco.
Seguí caminando y decidí cruzar la calle para mirar cerca de una tranquera y pude ver algo rojo que se movía. Era lo que quería encontrar al ir por el costado del aeropuerto, un cardenal.
Cuando me pude ubicar para sacarle una foto, salió volando y, para mi suerte, voló al arbusto donde había fotografiado a la calandria unos minutos antes. A medida que me iba acercando iba sacando fotos del cardenal, hasta que revisando las mismas me di cuenta de algo que se me había pasado al perseguir al cardenal, en el mismo arbusto ahora estaban dos cardenales.
Saque varias tomas de los mismos y con eso di casi por cerrada mi caminata del domingo y decidí comenzar la vuelta a casa.
Al llegar cerca del puente de la avenida Blas Parera pude ver volando muy bajo a un loro, pero no logré identificarlo porque no paro cerca y lo vi muy poco tiempo. Al llegar a la cabecera también pude ver volando a otro tero real.
Al llegar a casa, había caminado casi 4 horas, hecho casi 18 kilómetros y visto muchas aves. Una muy buena tarde de domingo.
A continuación la galería con las mejores imágenes del domingo





















