martes, 22 de abril de 2014

Avistajes de Semana Santa 2014

El fin de semana largo de semana santa aprovechamos para ir a Puerto Esperanza.
Durante todo el fin de semana, incluidos los viajes de ida y de vuelta, aprovechamos para avistar aves.

En el siguiente álbum están las fotos de la mayoría de los que pudimos avistar

El jueves, en el camino a Puerto Esperanza, fuimos parando en varios lugares de la ruta cada vez que veíamos algo "raro" o diferente. Por ejemplo antes de llegar al peaje de Santa Ana vimos el halconcito colorado ,al salir del peaje un chimachima y al llegar al destacamento de la policía sobre la ruta en Santa Ana, pudimos ver el taguató común.

Unos kilómetros antes de llegar a Santo Pipó, en un pino seco al lado de la ruta, pudimos ver pechos amarillos grandes y comunes, tordos renegridos y un carpintero campestre.

Cuando llegamos a Puerto Piray para buscar a Guille, fuimos hasta el puerto y ahí vimos un ave que siempre me llamó la atención cuando miraba la Guía de Identificación de Aves (de ahora en más GIA) y que creía que no lo vería "nunca", el chacurú de cara negra, que me llama la atención por lo cabezón que es. También vimos al anó chico y calandrias.

El jueves a la tarde, que ya estaba nublado y preparándose para llover, con Guille decidimos abrir un sendero en el monte cerca de su casa, como para empezar a preparar una zona de avistaje. Nos metimos unos 50 metros más o menos y quedamos quietos a la espera de las aves. Escuchamos varias voces, entre ellas la del chupadientes, y llegamos a ver la silueta de un ave que no pudimos identificar enseguida, pero Guille pudo grabar la voz y después comprobamos con los sonidos de la GIA y llegamos a la conclución de que era la hembra del batará negro. Al salir del monte, las chicas nos avisaron que había un carpintero en los árboles de oveña que están en la plaza, y efectivamente vimos un carpintero oliva manchado hembra. También vimos picaflores bronceados y garganta blanca. Con Guille nos quedamos hasta que casi no había luz y vimos al carpintero copete amarillo, al carpintero real, al pitanguá y pude sacar la foto del un picaflor garganta blanca que colocó en una posición muy peculiar y quedó así mucho tiempo.

El viernes amaneció lloviendo, pero aún así, la casa de los viejos sirvió para ver tantas cosas nuevas para nosotros que fue increíble. Pudimos ver al carpintero garganta estriada, al carpintero arcoiris, al carpintero blanco, al chingolo, al zorzal colorado, a la ratona común, a la urraca, al mielero, al picaflor bronceado, al celestino, a la torcaza común y a palomas domésticas, todo eso en un lapso de dos horas antes del mediodía.

A la tarde se despejó el cielo y con papá fuimos a la laguna del arroyo Yarará, de más está decir que nos embarramos hasta los tobillos. Estuvimos casi dos horas y media y pude ver jilgueros dorados machos y hembras, jacanas, corbatitas comunes, teros, calandrias, horneros, zorzal sabiá, chingolos, pollonas negras, un martín pescador grande que solo pasó a revisar la zona, y por primera vez pude ver al churrinche, al martín pescador chico, al benteveo mediano, una torcaza colorada, una pollona azul y al pato cutirí.

El sábado amaneció lloviendo y nos frustró la ida al "Parque Salud" y lo que queda del antiguo "macuquito" . Pero con lluvia y todo, volvimos a ver en la casa de los viejos a los carpinteros arcoiris y blanco, zorzales sabiá y colorado, chingolos, benteveos, ratonas y un esquivo amarillo que no identifiqué pero lo vi al otro día. Con respecto al carpintero blanco, en un momento de la mañana se posó una bandada de 7 individuos en un solo tronco de una vieja oveña del barrio. Pude sacar una foto de éstos y está en la galería. Como a la tarde ya no llovía fuimos con Laura, Guille y Johana al parque y pudimos ver a otro churrinche, anós chicos, celestinos, y pude avistar por primera vez al tuaré grande. No duró mucho nuestra salida porque tuvimos que volver, pero al llegar al auto pudimos ver a un carpintero real, al que solo pude sacarle fotos "tapadas" y a un halconcito colorado.


Pero el domingo si pudimos ir temprano al parque con Guille, a las 7:15 ya estábamos ahí, y pudimos ver varias cosas interesantes. Para empezar cuando llegamos "nos recibió" un halconcito colorado perchando en un alumbrado. Después cuando empezamos a embarrarnos al entrar en el pajonal pudimos ver y escuchar al taguató común, y a varias ratonas comunes. Cuando llegamos al borde del monte, empezamos a escuchar a varios "pajaritos" y creemos que vimos de refilón a un frutero coronado macho y a su hembra. Al que sí vimos, y está en las fotos, es al fueguero morado macho. A lo largo de todo el borde pudimos ver otra vez a un churrinche, a una yerutí, a urracas y una picazuró, la primera vez que la veo. Después yendo por el Parque Salud cuando íbamos a entrar a los senderos escuchamos y vimos al arañero coronado chico y más adelante a un carpintero copete amarillo. Durante toda la caminata por los senderos, solo pudimos identificar a lo lejos a un carpintero oliva manchado, y a urracas que volaban de árbol en árbol, pero lo bueno estuvo al salir de nuevo al camino, en el borde sur del monte. Primero vimos celestinos, benteveos, pitanguás y un boyerito. Al rato de estar llegaron fruteros overos (otra primera vez para mí), y un inquietísimo pitiayumí. También me pareció haber visto un saí azul entre unas lianas secas, pero estaba muy lejos para poder corroborar y al ratito se fue. Cuando volvíamos al auto pude sacar unas buenas fotos a un grupo de anós chicos en el pastizal cerca de la calle.

En el camino de vuelta el domingo a la tarde pudimos ver varios jotes en vuelo sobre la ruta, pero recién empezamos a ver más aves al pasar el cruce de Santa Ana. Primero, volvimos a ver al chimachima y al taguató común, antes de llegar a Candelaria paramos a sacarle fotos a unas cotorras, muy comunes pero casi nunca se las ve posadas sino que casi siempre volando y haciendo barullo. Al cruzar el acceso a Candelaria volvimos a parar por unos carpinteros campestres que estaban en la punta de un poste de hormigón, más adelante se posó un grupo de calandrias en un cartel publicitario y unos metros más adelante, un halconcito colorado. Subimos al auto, hicimos unos kilómetros y volvimos a fotografiar una pareja de cotorras.

Como pueden ver, todo el fin de semana fue muy productivo en el conteo de especies, y pudimos marcar como vistas a unas cuántas más en la GIA.

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